26.4.13

Cuando se pierde la práctica

Es cierto que hay habilidades que no se olvidan, pero aún así la maquinaria digamos que se oxida. Puedes pasar años sin andar en bici, montarte de nuevo y mantener perfectamente el equilibrio; sin embargo, es muy probable que te canses antes pedaleando y que te molesten las posadoras al de un rato.

Lo mismo pasa con dibujar, con pintar, con escribir... ¿Recuerdas la vuelta al colegio tras los dos meses de vacaciones de verano y la sensación extraña de que te cuesta escribir a mano? Esto más o menos, es lo que me ha pasado escribiendo para About.com. Al principio fue como poner en marcha una serie engranajes que no se han movido en años.

En algunos aspectos no es que hubiese parado la actividad, sino que no la había usado en mi vida. Durante el primer año escribir sobre arte con constancia ha sido un desafío que consumía mucha más energía de la que yo había anticipado. Como cuando empiezas un trabajo nuevo y vuelves a casa exhausto hasta que te haces con la rutina y automatizas las tareas.

Toda mi energía creativa, durante meses, se la ha llevado la guía de arte online y ahora que por fin ha vuelto el gusanillo de explorar técnicas artísticas y comprometerse con proyectos me encuentro con que esta maquinaria también va a necesitar un poco de aceite.

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